Breve descripción de mi persona
El tobogán parecía infinito desde ahí abajo. La capacidad de ignorar la voz que advierte peligro se estaba desarrollando a ritmo acelerado, y entonces “¿Por qué no?”.
Minutos después, la desesperación por no lograr que el aire
ingrese al pecho copa la escena, es difícil distraerse con otra cosa en
momentos como ese.
Y así van surgiendo
patrones que aparecen, se acomodan ahí en algún huequito, y te acompañan, formando parte de. Teniendo injerencia en.
La creatividad, los bancos de colegio dibujados, los dedos
siempre teñidos de colores, la empatía por causas ajenas, la sensación de no
pertenecer al lugar en que se está, fueron dando forma al hombre que hoy se
hace cargo de todas esas cosas, mientras intenta vivir lo mejor que puede.
Al hombre que hace
música por su bien, y sobrepiensa las cosas para hacerse mal, para mantener
alguna clase de equilibrio.
Al papá que inventa
juegos en cualquier situación, y que es capaz de empañarse un día de sol
rascándose con historias a las que no se les puede escribir otro final.
Al que todavía está
buscando los motivos y las maneras.
Al que está encarando
una nueva oportunidad, con los temores que conlleva, con algunas cicatrices y
aprendizajes en la espalda, pero con el agradecimiento y entusiasmo por
recibirla.
A vivir que son dos días.
A.L.
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