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Restricción Pura

  Él te ve. Bebe, y te ve. Debe ser para tejer redes, debe ser. Teme que dejes de ser, entonces te ve. Sé que te precede, que fue ente entre seres. Seré breve, pero él te ve. No te quedes, no dejes ni frenes. Que te quejes del revés a veces, te excede. Él te ve, ve al este verde y ve, que te teme.

Tiempos de cambio

 Son tiempos de cambio en el edificio. Por dentro y por fuera. Los grandes cambios suelen venir acompañados de grandes sacudidas, las grandes sacudidas tienen sus ecos consecuentes y tarda un tiempo en aparecer la “nueva normalidad”. Como un sismo sincronizado. Es en esos momentos que la polvareda no deja ver con claridad. Entender que se hace difícil   ocupar un lugar que ya está ocupado. Los primeros meses era constante (y aparentemente inevitable) cruzarme con la nueva vecina. La del último piso. Omnipresente, avasallante, el perfume impaciente, vestida de pies a cabeza con su pésima actitud y su energía capaz de empañar el día más bonito, de arrancarme de un tirón las veces que me encontraba en un buen momento, en paz y optimista. Hay emociones que el tiempo se va encargando de dejar atrás, o altera la forma en la que las recordamos, “bah, no era para tanto”, pensamos. Esta no. Todavía se me erizan los pelos de los brazos, siento como se tensan los músculos d...

Acróstico

  A trapado en melodías G ran procrastinador U sando el humor como mecanismo de defensa S iempre buscando la vereda del sol. T ímido en recuperación I nsomne empedernido N unca plancharé mi ropa     L as manos siempre escritas A bonado a pesadillas M ás diurno que nocturno B ebedor entrenado E nredado en mis propios pensamientos R eivindicador del “cuando se me cante” T atuajes bizarros decoran mis piernas I ndagando aún acerca de mi propósito en éste planeta   A.L.                                                                                                                                        3...

Breve descripción de mi persona

  El tobogán parecía infinito desde ahí abajo. La capacidad de ignorar la voz que advierte peligro se estaba desarrollando a ritmo acelerado, y entonces “¿Por qué no?”. Minutos después, la desesperación por no lograr que el aire ingrese al pecho copa la escena, es difícil distraerse con otra cosa en momentos como ese.   Y así van surgiendo patrones que aparecen, se acomodan ahí en algún huequito, y te acompañan, formando parte de. Teniendo injerencia en. La creatividad, los bancos de colegio dibujados, los dedos siempre teñidos de colores, la empatía por causas ajenas, la sensación de no pertenecer al lugar en que se está, fueron dando forma al hombre que hoy se hace cargo de todas esas cosas, mientras intenta vivir lo mejor que puede.   Al hombre que hace música por su bien, y sobrepiensa las cosas para hacerse mal, para mantener alguna clase de equilibrio.   Al papá que inventa juegos en cualquier situación, y que es capaz de empañarse un día de sol rasc...